Cerdas rígidas de alta resistencia
Cada cepillo cuenta con cerdas duras que no se deforman fácilmente bajo presión. Esta firmeza permite arrancar las capas más gruesas de suciedad seca sin dañar la estructura metálica del cortacésped. El usuario se beneficia de un esfuerzo minimizado, logrando limpiar grandes superficies en pocos minutos tras una jornada de mantenimiento en el jardín.
El raspador superior que lo cambia todo
En el extremo del cabezal se encuentra un raspador sólido de bordes definidos. Su función es desincrustar aquellos bloques de restos vegetales que las cerdas no pueden mover por sí solas. La combinación de ambas herramientas en un solo mango evita tener que cambiar de utensilio continuamente, agilizando todo el proceso de higienización.