La principal virtud de este cable plano flexible radica en su paso ultra superficial de 0,3 mm, una propiedad de diseño industrial que permite la interconexión de tarjetas lógicas de alta densidad sin sumar peso ni volumen al armazón general. Sus 13 pines están fabricados para resistir la fatiga por flexión, lo que significa que el componente mantendrá la conductividad óptima incluso tras múltiples ciclos de apertura y cierre en pantallas articuladas.
Detalles de configuración del flex
Con una longitud de 120 mm y terminales configurados en la dirección A hacia adelante, el técnico puede realizar el empalme de forma directa, eliminando riesgos de cruces eléctricos. Es el aliado perfecto para ingenieros que configuran prototipos robóticos o reparan electrónica de consumo diario.